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domingo, febrero 03, 2013

Inventos prácticos


Hay muchos inventos que ayudaron mucho sobre todo a las mujeres y uno de ellos fue la máquina de coser. Desde que se ideó la primera máquina hasta que se perfeccionó pasaron muchos años pero al fin se convirtió en algo casi imprescindible en los hogares.

Es muy posible que hoy en día el número de viviendas que tenga máquina de coser haya disminuido mucho porque la ropa ya no se aprovecha como antes, ahora nos acostumbramos a la ropa de usar y tirar, quizás se arreglan los bajos de un pantalón o se modifica el ancho de una falda cuando cambiamos de peso pero me temo que los arreglos no vayan mucho mas lejos de eso.

Yo recuerdo que cuando era niña a las casas acudía una costurera que era la que lo mismo confeccionaba ropa nueva que arreglaba la vieja para que pareciera nueva, o bien adaptaba la ropa de los niños mayores a los mas pequeños que la iban heredando, no había presupuesto para que todos tuvieran ropa para estrenar quitando en fechas muy señaladas, lo normal era ir pasándola de los mayores a los pequeños.



Ignat Bednarik (1882-1963)

El día que la costurera hacía presencia en una casa la música de fondo era el del pedal por un lado y el de la aguja deslizándose sobre las telas, sonidos estos que se interrumpían a intervalos cuando la costurera tenía que rematar las costuras o cuando era necesario hacer una prueba. Luego volvía a recuperarse aquel sonido que prácticamente duraba todo el día ya que la costurera llegaba por la mañana, acompañaba a los miembros de la familia a la hora de comer y retomaba la labor hasta la caída de la tarde.

Otra cosa que se hacía entonces y que no creo que se haga ahora era dar la vuelta a los abrigos y chaquetones. Para los que no sabéis lo que es, deciros que cuando un abrigo ya empezaba a estar un poco ajado, se desmontaba entero y se le daba la vuela al género, lo que antes estaba a la vista, luego quedaba en el interior, con eso se conseguía que la tela tuviera mejor aspecto y en muchas ocasiones pareciera casi nueva pues ambas caras de la tela no solían ser iguales y así la misma prenda duraba otros cuantos inviernos mas. Lo único nuevo que se les solía conceder a estas prendas era un forro pues los forros no aguantaban tanto como la tela.

Todavía recuerdo que había máquinas de mesa que funcionaban a base de darle a una manivela con la mano derecha quedando sólo la izquierda para sujetar la prenda a coser procurando que la costura no se saliera de la línea marcada. No era nada fácil pero si más rápido que coser a mano como se hacía antes.


Luego llegó una mejora al incorporarle un pedal lo que permitía poder utilizar las dos manos ya que lo que hacía funcionar a la máquina era el movimiento de los pies.


Todas las máquinas de coser tenían un mínimo de herramientas muy útiles que no podían faltar, como una aceitera, un pequeño destornillador, alguna canilla de repuesto y por supuesto unas cuantas agujas pues no era raro que alguna se rompiera en plena operación de cosido.


A las niñas nos gustaba que nos dejaran coser a máquina, pero era peligroso, uno porque no éramos capaces de dominar la velocidad, dábamos con entusiasmo al pedal sin pensar que la aguja corría tanto que lo normal era que acabáramos cosiendo fuera del trapo de prueba que nos dejaban, o algo peor, que acabáramos cosiéndonos un dedo, así que como mucho dábamos al pedal con entusiasmo sin poner nada a coser, pero el simple sonido de la máquina nos encantaba.


Ahora las máquinas son mas modernas, eléctricas, y además de coser hacen un montón de cosas. Antes para enhebrar la aguja tenías que atinar mucho, ahora hacen el enhebrado automático, tienen distintos tipos de puntadas, hacen ojales, realizan costuras rectas, costuras en zigzag, bordan…. en fin, que un poco más y les das la tela y ellas lo hacen todo, pero no tienen aquel sonido del pedal que queda todavía en mi recuerdo.

26 Comments:

Anonymous unjubilado said...

En casa hay dos máquinas de las de pedal, una Alfa y la otra Singer, ambas averiadas y escamoteables dentro de un mueble. Hubo un tiempo en que mi mujer quiso arreglarlas, pero no hubo manera de encontrar piezas de repuesto.
Me gusta el cuadro de Ignat Bednarik "En la máquina de coser", representa la mujer de Ignat cosiendo.

febrero 03, 2013 7:56 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Unjubilado - Gracias por decirme de quien es el cuadro, yo no había puesto el nombre porque no lo sabía, pero gracias a ti ya está arreglado.
Es una pena que no podáis arreglar ninguna de los dos máquinas pues hacían buen servicio.

febrero 03, 2013 9:52 a. m.  
Blogger Una mirada... said...

Un arte que, como señalas, se va perdiendo, pero que supone un recuerdo entrañable. Desconocía que, en algunos lugares, la costurera fuera a las casas a realizar su labor, pero sí que abundaban las modistas que tenían unas manos divinas para hacer realidad los modelos de los figurines y actualizar prendas colocando un bolsillo aquí y una botonadura allá.
Hace un tiempo, donde habito, se homenajeó a la modista -sólo había una- de toda la vida -hoy, casi octogenaria- y se montó una exposición preciosa con sus herramientas de trabajo. Fue emocionante.

febrero 03, 2013 9:59 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Yo tengo una Alfa en la que he cosido mucho, pues hubo un tiempo que me hice ropa con los patrones de Burda, una revista alemana que facilitaba el trabajo y salían las prendas perfectas. O sea, que era coser y cantar al ritmo del pedal y la aguja.

febrero 03, 2013 10:02 a. m.  
Blogger Ligia said...

Un tema fascinante para mí el que nos traes hoy. Yo tengo una Singer que ya tiene cuarenta años, me la compró mi madre cuando me casé, y todavía sigo con ella y con mi patchwork. He pensado comprarme una que acolche también pero son muy caras.
Lo que dices del sonido a mí también me encantaba, sobre todo cuando mi madre se ponía a bordar a máquina y lo hacía despacito pero con una pericia increíble. Ella fue costurera y empezó haciendo chaquetas de hombre, imagínate, porque entonces no había ni sastres.
Abrazos

febrero 03, 2013 10:11 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Una mirada: Aquí también había costureras a domicilio, aunque en mi casa no la tuvimos porque era mi madre la que hacía los arreglos y hasta ropa para mí cuando era niña, pero recuerdo haberla visto en casa de amigas que eran muchos hermanos y, por tanto, mucha ropa que repasar y arreglar.

febrero 03, 2013 10:11 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Una mirada – Las costureras eran muy importantes entonces porque no sólo arreglaban la ropa de vestir, también se hacían sábanas o las fundas de los colchones de lana cuando era necesario. Como dije, se pasaban todo el día en la casa y se compartían muchos momentos agradables.
Me hubiera gustado visitar esa exposición, sería como volver a años atrás.

Senior Citizen – La de mi casa es Singer. Antes teníamos una de pedal pero luego se cambió por una eléctrica de mesa que ahora se utiliza poco pero hubo un tiempo en que también confeccionábamos nuestras faldas con los patrones del Burda.

Ligia – Entonces tu si que conoces de cerca este tema y seguro que la música de la máquina de coser no se te olvida. Se que haces labores muy bonitas de patchwork, cosa que a mi me parece muy difícil. Yo tengo hecho algún bordado a máquina pero reconozco que no era muy hábil.

febrero 03, 2013 10:26 a. m.  
Blogger Una mirada... said...

Imagino, Senior citizen, que tener costurera propia que se desplazara a la casa implicaba cierto desahogo económico... En ni niñez veía a madres y abuelas -y alguna tía, de las que entonces se llamaban solteronas, y que tenían buena mano para todo- zurcir, remendar, bajar/subir dobles y realizar apaños en las prendas para que fueran heredadas. Y luego estaba la modista, a la que se le llevaban las telas y hacía vestimentas preciosas por poco dinero.

febrero 03, 2013 10:58 a. m.  
Blogger Una mirada... said...

Sobre las máquinas de coser... Las hay hasta "tamaño grapadora" -las he visto usar para poner cremalleras-.
Reconozco, señoras, que envidio, sanamente, esos sonidos y momentos entre telas e hilaturas.

febrero 03, 2013 11:05 a. m.  
Blogger Francisco Espada said...

De alguna forma, la máquina de coser forma también parte de mi historia y de mi vida. En mi más tierna infancia, mi madre tenía una Singer de manivela, como la que sale en una de las fotografía, y con ella me hacía camisas y pantalones; luego mi hermana fue modista a muy temprana edad y tenía una Alfa de pedal que poco más tarde se fue transformando con automatismos para hacer jaretas, ojales, frunces... Mi mujer, un poco más joven, también tiene máquina de coser actual y suele hacerse vestidos y trajes. Como digo, la máquina de coses forma una parte importante en mi vida.
Un abrazo

febrero 03, 2013 11:08 a. m.  
Blogger Tawaki said...

Ahora lo que proliferan son pequeños talleres de costura en los que lo mismo puedes llevar la ropa al tiente como pedir que te la arreglen.

La gente ya no sabe lo que es coser, ni los hombres, ni las mujeres. Yo creo que lo vemos como una pérdida de tiempo, y así van desapareciendo las máquinas en las casas.

febrero 03, 2013 12:06 p. m.  
Blogger Trini Reina said...

A mí me encantaba pedalear. Creo que el sonido era lo que más me atraía, ya que la costura nunca fue lo mío y mi madre se rindió a la hora de enseñarme. Tan negada era:)
Pero pedalear...de eso no me privaba ni me salvaba, de vez en cuando, de pincharme:):)

¡Cuántos recuerdos! y qué hermosos todos.

Besos

febrero 03, 2013 12:41 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Lo que no se si sabéis es que ahora hay una cinta para arreglar los bajos de los pantalones que se pega, no se cose. Creo que queda fatal, pero los jóvenes la usan mucho con tal de no coser.

febrero 03, 2013 5:13 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Una mirada – Si, se que las hay pequeñas pero cuando se cosía en cantidad para poco hubieran servido.
Esos sonidos son cosas que quedan grabadas en la mente desde la niñez y que ahora se recuerdan con cariño.

Francisco Espada – Ya veo que en tu casa la máquina de coser sigue teniendo un lugar preferente, en la mía ahora sólo se utiliza para algún arreglo y poco más.

Tawaki – Es cierto, hay pequeños talleres que se dedican a hacer esos arreglos e incluso muchos trabajan directamente para las tiendas de ropa, así que cuando recoges lo que compraste ya te lo dan a la medida.
No se si ahora enseñan a coser, pero antes no nos librábamos de aprender un montón de puntos diferentes y de hacer ojales que por cierto, eran bastante antipáticos.

TriniReina - ¿A que gustaba pedalear a toda velocidad en los pocos momentos que te dejaban acercarte a la máquina? pero tenía sus peligros, más de una se cosió un dedo o se enganchó con la correa que hacía funcional a la máquina.

Senior Citizen – Oí hablar de ella pero nunca la utilicé, me da la sensación de que no es muy segura.

febrero 03, 2013 5:48 p. m.  
Blogger Javier G. Pérez said...

A mi me regalaron una de pedal y la tengo en el local, cuando pueda la llevaré al pueblo como elemento decorativo y, por supuesto, para recuperar recuerdos.
Yo soy un apasionado de arreglar las cosas y, parte de mi casa está decorada con materiales de reciclaje como el regalo mencionado. Los muebles regalados y, todo lo demás, los adquiero con mucho respeto de gente que me lo ofrece con mucho aprecio.

Saludos.

febrero 03, 2013 7:42 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Javier 16 - Me imagino que tendrás una casa muy bonita con cantidad de muebles llenos del encanto que les proporciona el paso del tiempo y la máquina te va a quedar muy bien y le dará ambiente de hogar.

febrero 04, 2013 6:20 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

A una prima mía cuando se casó le regaló su abuela una Singer muy antigua y como ella no estaba dispuesta a pedalear, le pusieron un motor a la parte de arriba y la metieron en un maletín. Luego, la parte de abajo la convirtió en una mesa para la cocina poniéndole un tablero de mármol encima. Lo malo es que creo que no llegó a usarla y que la mesa ya tampoco está en su casa. O sea, que la desarmó para nada.

febrero 04, 2013 11:47 p. m.  
Anonymous Leonor said...

Es triste que por esta cultura de usar y tirar ya no se aprovecha la ropa como antaño, aparte que también creaba trabajo. Yo y mi madre nos hemos hecho ropa a medida a través de dos costureras y la verdad es que me he quedado contentísima, aparte de ayudar a dar trabajo a profesionales y no tanta porquería proveniente de China.
Un saludo.

febrero 05, 2013 4:25 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - Sabes que pasa, que en algunos momentos no le damos importancia a estas cosas y nos deshacemos de ellas y es cuando pasan los años cuando nos damos cuenta del error cometido.

Leonor - Si, es cierto, pero como siga la crisis habrá que volver a coser en casa o a dirigirnos a las costureras pues tanto usar y tirar no vamos a poder permitírnoslo.

febrero 05, 2013 5:40 p. m.  
Blogger manolo said...

Tengo enm casa una Singer, con su mueble.
Hace años que no se toca

Y recuerdo lo de la Costurera que venía a casa de mi madre a cosenos y hacernos la ropa interior.

Saludos, manolo

febrero 05, 2013 8:41 p. m.  
Blogger GUILLE said...

Se me fue el dedo y he borrado el comentario, lo siento.

En casa habían dos máquinas de coser las clásicas, la singer y la alfa. Yo he cosido mucho en la alfa hasta hace unos años que tuve que dejarlo, pero como la ciencia avanza que es una barbaridad han ido desaparecien do las que nos traían gratos recuerdos y sustituidas por las nuevas tecnologías.
Las fotografías son ideales. Un abrazo Guille

febrero 06, 2013 10:54 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Recuerdo a mi abuela y a mi tía cosiendo a máquina con pedal en mi casa hace unos 30 años. Recuerdo el ruido, el olor a aceite y se me viene a la cabeza que en «Las nieblas de Ávalon», Morgana entra en trance con las labores rítmicas como coser o manejar un telar. Con una máquina sufriría una explosión mágica.

febrero 06, 2013 2:15 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Manolo – Bienvenido a mi casa.
Por lo que dices a ti te tocó esa época de las costureras y el alegre sonido de la máquina de coser.

Guille – Es cierto que los tiempos cambian y es entonces cuando a nosotras nos vienen esos recuerdos de tiempos pasados.

Salamandra – Tienes razón, no sólo era el ruido, siempre había un olor a aceite pues de vez en cuando había que echarle un poco con esa aceitera para que la máquina cosiera a toda velocidad.

febrero 06, 2013 5:59 p. m.  
Blogger PEPE LASALA said...

Es un gran invento. Recuerdo con gran cariño el ruido del pedal cuando cosía mi madre y yo era niño. La verdad es que hay máquinas que son auténticas reliquias, es todo un mundo en el que muchas personas las guardan a modo de colección. Me ha gustado mucho tu entrada. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

febrero 08, 2013 7:59 p. m.  
Blogger fonsado said...

Tengo una SINGER de mano, muy parecida a la que muestras. Siempre ha estado en casa, aunque no llegué a verla funcionar.
Un aparato de esos en aquellos momentos, más de 80 años, debió ser una auténtica revolución.
Saludos

febrero 09, 2013 7:40 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Pepe Lasala - No hay duda de que fue un buen invento que ayudó mucho sobre todo a las mujeres y si las cosas siguen así, quizá haya que volver a las máquinas de coser para aprovechar la ropa.

Fonsado - Tengo entendido que su invención no fue de un día para otro, se tardó bastante en que la máquina fuera algo práctico, pero al final se logró.

febrero 10, 2013 6:30 a. m.  

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