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martes, noviembre 13, 2007

Pasatiempos

Dice el diccionario que pasatiempo es diversión y entretenimiento en que se pasa el rato. El género humano tiene verdadera necesidad de divertirse y de pasar buenos ratos aunque a veces parece un poco difícil que con algunos de esos pasatiempos se divierta uno, pero en fin, cada persona tiene su idea particular de lo que es divertirse.

Como las diversiones de hoy en día todos las conocéis, nos trasladaremos a la Edad Media para hablar de un espectáculo que servía de diversión tanto a los que participaban de forma activa como a los que se limitaban a ejercer de espectadores, me refiero al paso de armas.

El paso de armas consistía en que un caballero se plantaba a un extremo de un puente o en mitad de un camino y decidía que ningún otro caballero pasaría por allí si no luchaba primero con él, o lo que es lo mismo, desafiaba a cualquier otro caballero a que se atreviera a pasar. Supongo que esto lo decidía en un día que no tenía nada mejor que hacer, pues los caballeros a parte de ir a la guerra no se ocupaban en mucho más y ya se sabe, cuando el diablo no tiene que hacer con el rabo espanta las moscas.

De todas formas no quisiera ser demasiado dura con ellos pues aunque en un principio esto parezca una tontería mayúscula, creo que en aquella época tenía bastante sentido porque era un buen entrenamiento para que ni la armadura ni el caballero se oxidaran y además no olvidemos que también era una manera de ligar con la dama que se quería conquistar porque si salía vencedor se convertía en famoso y no faltaban leyendas ni poemas que relataran sus éxitos y esto era una buena propaganda de su valía e importancia.

Conozcamos a los participantes: el protagonista era el mantenedor, o lo que es lo mismo, el que un buen día decidía que por aquí no se pasa, era el que además redactaba las condiciones que figuraban por escrito en unas cartas que se hacían llegar a los otros caballeros y además pronunciaba unos votos que consistían en algo así como que no comerían hasta no haber derrotado a sus oponentes, o que no se cortarían la barba o que no beberían o que …….; después estaba el aventurero que era el que tenía que intentar pasar midiendo sus armas con el mantenedor; y para que no hubiera dudas de que todo se hacía según las normas establecidas y que nadie jugaba sucio, también estaban los árbitros y no sólo ellos, también había jueces y notarios; y por último los espectadores que se lo pasaban en grande viendo como los caballeros repartían mamporrazos a diestro y siniestro, unos intentando pasar y otros intentando que no pasaran y digo esto en plural porque tanto en el caso del que desafiaba como en el del que aceptaba ese desafío, podía ser un caballero sólo o varios amiguetes que se reunía a tal fin.

Quizás el desafío más conocido en nuestro país es el de Suero de Quiñones, caballero leonés que después de pedir permiso al rey, Juan II de Castilla, decidió que ningún caballero pasaría por el puente de Hospital de Órbigo si no luchaba con él. Este puente estaba en la ruta leonesa que se utilizaba para peregrinar a Santiago, así que oponentes no le iban a faltar. Entre las normas que estableció figuraba la duración del desafío, un mes; que el que se negara a participar tenía que dejar un guante como prenda en señal de cobardía y que el que así hiciera tendría que cruzar el río a nado o buscar otro paso. Y como voto dijo que todos los jueves llevaría colgada al cuello una argolla metálica y una cinta azul en honor de su dama y en caso de salir vencedor, peregrinaría a Santiago para depositar allí la argolla y la cinta.

El reto estaba lanzado y muchos fueron los caballeros que acudieron y a pesar de tanto palo, se dice que Don Suero rompió trescientas lanzas, sólo un caballero resultó muerto por no haber sabido esquivar una lanza que entrándole por un ojo, le llegó hasta el cerebro. Cuando finalizó el tiempo establecido, el mantenedor herido pero victorioso cumplió su promesa y se dirigió a Santiago en donde ofreció la argolla y lazo que al parecer todavía se encuentran allí, en la capilla de las reliquias.

Como dije anteriormente, no faltaban leyendas y poemas que relataban estos pasos de armas, así que para finalizar pongo un fragmento de la obra titulada “El paso de armas de Beltrán de la Cueva” escrito por José Zorrilla:

¡Espléndida cabalgata!
¡Caballeresco tropel!
La Reina viene montada,
y el Rey, la brida dorada
asiendo de su corcel.
……………………..
Llegaron ante la valla
Rey, pueblo y embajadores,
y al son del clarín que estalla,
van a ofrecer la batalla
al Rey los mantenedores.
Llegó a sus pies don Beltrán,
y díjole audaz: «Señor,
aquí mis nobles están,
que sus lanzas medirán
con vuestra lanza mejor.
………………………..

Nota: Si lo queréis leer completo podéis hacerlo aquí.

37 Comments:

Blogger Livaex said...

Muy interesante los pasatiempos de antaño. Menos mal que en eso hemos cambiado, hoy con los sudokus, crucigramas o playstation... Besos

noviembre 13, 2007 8:46 a. m.  
Blogger Azusa said...

Vistos hoy en día resultan un poco extraños y absurdos, pero seguro que nuestros pasatiempos actuales para ellos serían aún más incomprensibles

noviembre 13, 2007 10:26 a. m.  
Blogger esmoris lara said...

Ya no quedan caballeros. Me gustaría cabalgar con tu pañuelo en mi cuello. Pero ya no quedan pañuelos, se volvieron de papel y descartables, como los sueños.
Sigo queriendo a Leodegundia por aquí, en Mar del Tuyú. Serás siempre BIENVENIDA, con A.
Un beso
Roberto

noviembre 13, 2007 11:28 a. m.  
Blogger celebrador said...

Diversiones medioevales y no tan medioevales hay muchas, por ejemplo, ver cómo se ahorcaba en la plaza pública

Hoy en algunos paises especialmente civilizados, la ejecución de una persona se sigue haciendo delante de cierto número de espectadores

noviembre 13, 2007 2:23 p. m.  
Blogger Mityu said...

Me ha encantado que compartieras esta costumbre de la época, que si bien en un primer momento podría parecer absurda, dentro de las coordenadas temporales y sociales en que se dan seguramente tienen todo el sentido que les otorgan los hombres de aquel tiempo. O no. Los seres humanos somos tremendamente inútiles en muchos de nuestros usos y costumbres, que decidimos, por ejemplo, que un metal va a ser el rey de nuestra fiebre y no un líquido vital.

Un fuerte abrazorgegfibg

noviembre 13, 2007 3:17 p. m.  
Anonymous fusa said...

Una vez más he pasado un rato muy divertido con tu post, eres única, no sólo nos enseñas cantidad de cosas y casos, además es que lo escenificas con gif o fotos, no dejas de sorprenderme gratamente.
Los de la época que describes creerían que era cosa de magia esto de escribir en una máquina y pueda leerse en cualquier parte del mundo, yo a veces me sorprendo a la velocidad que va la cosa esta "informástica" ;-)

Abrazos agradecidos.

noviembre 13, 2007 3:39 p. m.  
Blogger AdR said...

Gracias por la lección. No conocía el tema y eso que en mi época leí muchos libros de rol relacionados con la Caballería y sus quehaceres. Es un placer leer un blog como el tuyo y aprender un poco más cada día.

saludos
¿En Don Quijote no había algo parecido a este paso de armas? Creo que sí...

noviembre 13, 2007 5:08 p. m.  
Blogger Toupeiro said...

ya no quedan caballeros, pero si quien te quiera retar aunque tu no quieras mas que hacer tu vida, siempre aparece alguien o algo que te joroba.
Hemos tenido problemas informáticos, si quieres visitarme o cambiar la dirección de enlace pulsa Aquí

noviembre 13, 2007 6:42 p. m.  
Blogger Darilea said...

Zorrilla me gusta.
Un pasatiempo algo tremendista, menos mal que los tiempos cambian
Besitos.

noviembre 14, 2007 12:15 p. m.  
Blogger Cris said...

En algo había que entretenerse... y está visto que cada uno se ha buscado siempre la manera más buena de hacerlo. Hoy en día los entretenimientos de nuestros ancestros nos pueden parecer un poco absurdos, o cuanto menos a nosotros no nos cubrirían las expectativas. Pero era lo que había. Y no deja de parecerme fascinante que la gente estuviera dispuesta a poner en peligro su vida incluso para llenar el tiempo de ocio.
Un abrazo grande, Leo, una vez más te superas.
Siento mucho la ausencia, apenas he tenido tiempo para relajarme.

noviembre 14, 2007 7:41 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Livaex – No te creas que los de ahora son más pacíficos, ¿qué me dices de esas carreras ilegales de coches o motos? eso por poner un ejemplo.

Azusa – Imagínate lo que pueden pensar, pasados cuatrocientos o quinientos años, de las tonterías que se hacen ahora.

Esmoris lara – Jaja, muy bueno tu comentario, como tú bien dices caballeros quedan pocos y los pañuelos son de papel, pero en algunas personas todavía queda el espíritu caballeresco que espero no se pierda nunca.
Visitaré el Mar de Tuyú en donde espero ser bien recibida con A.

Celebrador – Es cierto, pero no creo que se tome en realidad como una celebración ni diversión, seguro que lo que se pretende es mentalizar al personal de lo que no debe de hacer. No me parece que sea una buena medida pero es lo que hay en algunos lugares.

Mityu – Es un poco difícil juzgar comportamientos de otras épocas si lo hacemos desde nuestro punto de vista de hoy en día, como dije en el artículo pudiera ser que estos juegos sirvieran de entrenamiento a los caballeros y de paso servían también como entretenimiento del pueblo que así no pensaría en levantarse contra su señor o rey.

Fusa – Jaja, seguro que si nos pescaban con estos artilugios del demonio seríamos condenados por lo menos a la hoguera por hacer magia potagia.

Adr – Todas las épocas suelen ser buen material para libros, películas y por lo que veo también para juegos.
No lo recuerdo exactamente, pero dado que Don Quijote es un libro de caballerías no me extrañaría que tuviera un pasaje del paso de armas. Ahora me metiste la duda, lo miraré.

Toupeiro – Si, pero esos a los que te refieres no juegan con reglas y normas, juegan sucio.
Siento los problemas que tienes con los blogs, te visitaré en tu nueva dirección.

Darilea – Puede que nos parezca tremendista, pero no son mejores muchos de los que se hacen ahora.

Cris - ¡Por fin apareciste!, creí que te quedarías ya para siempre de vacaciones.
Ahora también se pone la vida en peligro en algunas diversiones, como ya cité antes, carreras ilegales de coches o puenting, escalada, paracaidismo, parapente…..

noviembre 14, 2007 8:24 p. m.  
Blogger Trini said...

Uy, uy, prefiero los inocentes y relajantes crucigramas...

Visto desde muestra perspectiva actual, nos parece una barbaridad el juego este, pero a ellos les parecería lo más de lo más.
Me pregunto qué pasaba cuando en el juego moría alguien. Quedaba impune el mantenedor o, en su caso el aventurero?

Besos

noviembre 14, 2007 9:54 p. m.  
Blogger Azul said...

El medievo y sus costumbres, no menos salvajes que las actuales...solo que ellos lo vestían de tanta ceremonia y misticismo....que casi(casi eh) no lo notas.

Bikiños.

noviembre 15, 2007 12:50 a. m.  
Blogger Robert Caldas said...

Saludos Leodegundia!

Bueno, gracias por tu visita a mi blog que ha sido muy agradable. Mas bien disculpa que haya demorado en venir a responderte y agradecerte. Problemas sentimentales (tonterías mías).

Bueno, espero seguirte teniendo en mi blog, quedas cordialmente invitado para que sigas visitando mi hogar. Supongo que esta vez trataré de escribir mas seguido.

Gracias.

Un Abrazo!

noviembre 15, 2007 4:02 a. m.  
Blogger Robert Caldas said...

...Ademas debo decir que me ha culturizado mucho esto de los caballeros... A decir verdad lo ignoraba.

Una vez mas Gracias.

Y una vez mas, Un abrazo.

noviembre 15, 2007 4:02 a. m.  
Blogger mixtu said...

que interessante
nunca lo ouvi, a escuchado

como se divirtian, yayaya

excelente e la poesia, la poesia que bonita

excelente, amiga...

abrazo europeo con pasatiempos, un duelo, yaya

noviembre 15, 2007 11:45 a. m.  
Anonymous Hannah said...

La verdad es que en aquellos tiempos tenían un modo curioso de divertirse... Curioso y arriesgado, diría yo. Ahora el riesgo es al menos virtual, aunque no exento de violencia, me refiero a los videojuegos una fuente peligrosa de aprendizajes poco convenientes...
Claro que no nos faltan los que se divierten pateando caras de inmigrantes y dando navajazos en los corazones de muchachos...
Creo que tendremos que reivindicar el mus, el tute y esas cosas.
Un abrazote, Leo.
Hannah

noviembre 15, 2007 7:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

El torneo más famoso en España fue El paso Honroso de Suero de Quiñones remiendo y sobre remiendo tu artículo , es por poner algo porque lo que intente poner (el huevo de Colón), lo sabe su Señoría. Bueno, pues en Barcelona murieron los dos contendientes a causa de las heridas en uno de esos torneos. Llamábanse Pedro de Sant Steve y Sancho de Saravia. Este luctuoso hecho ocurrió en el S.XV. Anónimo

noviembre 15, 2007 9:17 p. m.  
Blogger Franziska said...

Estos relatos verídicos los vemos ahora tan trasnochados como los cuentos de bosques, hadas y princesas encantadas. Lo curioso es que, en algún momento, eran la realidad y lo que tenía sentido. No deja de ser divertido verlo desde nuestro punto de vista actual porque resulta tan treatral.

noviembre 16, 2007 12:17 a. m.  
Blogger almena said...

Un poco violento como pasatiempo...
:)
pero ahí estaba... subyacente... la vanidad y el deseo de destacar como el más valiente ante su dama, como dices.

Un abrazo!

noviembre 16, 2007 11:05 a. m.  
Blogger IRIS said...

No conocía yo estes pasatiempos, los cuales son un poquillo extraños, pero fijo que en aquella época serían de los más común. La verdad,los desconocía por completo, pero ... no te acostarás sin saber una cosa nueva!! y a partir de ahora fijo que cuando vaya hacer senderismo, y me encuentre con algún puente de estos antiguos, me acordaré de este post!

Un abrazo muy grande linda!

noviembre 16, 2007 5:05 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Trini – Por supuesto que no había castigo, se participaba en un juego bajo unas reglas y todos sabían lo que podía pasar, de todas formas tengo entendido que los luchadores eran muchos pero los muertos pocos.

Azul – La verdad es que le echaban mucho teatro a todo lo que hacían, quizás porque la vida transcurría de forma más lenta que ahora.

Robert de Caldas – Espero que tus problemas sentimentales hayan finalizado y que todo esté bien. Por supuesto que volveré a tu casa.

Mixtu – :-) Para ellos era una gran diversión y para los espectadores que no recibían ningún golpe y sólo veían como los recibían los demás, pues mucho mejor.

Hannah – Ahora también hay juegos peligrosos y no todos son los de poner en peligro la vida de los demás, en algunos deportes de alto riesgo los protagonistas juegan con su propia vida. De todas formas yo también pienso que los juegos como el mus, el parchís, el dominó y similares son mejores.

Anónimo – No hay duda de que algún muerto se tenía que producir en estos combates, pero como ya dije en otro comentario para el número de enfrentamientos que había y la cantidad de personajes que participaban, la mortandad era mínima.

Franziska – Imagínate tú como nos verán a nosotros dentro de muchos años, creo que lo menos que dirán era que éramos muy raritos, por eso para juzgar los hechos de una época es necesario intentar hacerlo con la mentalidad de entonces, pero claro, para poder hacerlo hay que tener bastantes conocimientos de cómo era la vida entonces y sus leyes y sus costumbres.

Almena - :-) En lo de la vanidad creo que no se cambió nada, mira la de gallitos que hay hoy en día y en realidad no hacen ni la mitad de lo que hacían aquellos.

Iris – Jaja, vete bien pertrechada con lanza, maza y espada por si te encuentras algún caballero que haya tomado el camino y no te deje pasar, claro que si lo invitas a una buena empanada de xoubas y unos traguinos de Ribeiro, seguro que te deja pasar sin aporrearte.

noviembre 16, 2007 7:12 p. m.  
Blogger Meigo,aprendiz de Druida said...

"EStos romanos..." como diria ASterix. Esos pasatiempos o divertimentos, nos parecen lejanos, como algo de unos libros de caballerias o algo así, pero me da que es muy actual. Lo vemos día a día. "Por aqui no pasas", porque eres... negro, blanco, distinto, piensas distinto o lo que sea. La direncia es la amada, en el sentido platonico y de respeto.
Un beso lleno de rosas.

noviembre 16, 2007 8:00 p. m.  
Blogger carlitos said...

Que pasatiempos mas curiosos nos
cuentas Leo, las novelas de caballeria son muy interesantes.

Besos que tengas bonito fin de semana

noviembre 17, 2007 6:28 p. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Una vez mas información interesante y muy curiosa. ¡Gracias por la información!

noviembre 17, 2007 9:24 p. m.  
Blogger Charles de Batz said...

En cierta manera pienso que los juegos han estado unidos tradicionalmente con las ocupaciones y las labores en las que se empleaban las gentes en cada momento de la historia.

Pruebas de ello, creo que hay muchas: hay en un pueblo de Navarra, por ejemplo -y seguro que ocurre lo mismo en muchas otras localidades-, se competiva en ver quien lanzaba más lejos la "rabiosa" -azada-, llegando a convertirse hoy en día en motivo de una fiesta muy popular; en algunos lugares de escocia, la competición de lanzamiento la hacen con troncos de árbol; hay otros lugares donde se levantan piedras, se hacen carreras de caballos, etc...

De la historia de Suero de Quiñones tengo un delicioso recuerdo de mi paso por Puente de Órbigo mientras hacía el camino... Pero ese es otro cuento.

Salud

noviembre 17, 2007 10:20 p. m.  
Blogger JON said...

Un poco machistas,si que eran, debían de aburrirse mucho, los que debían de pasarlo realmente mal eran los campesinos y los pobres, que los obligaban a pagar numerosos impuestos, para que todos estos caballeros, pudiera vivir bien, y no dar golpe.

noviembre 18, 2007 9:05 a. m.  
Anonymous hsl said...

Me parece que era una costumbre de hombres primitivos... como has dicho, se tenían que entretener con algo, porque si no había guerras y sólo podían así crecer su fama...

Saludos.

noviembre 18, 2007 11:59 a. m.  
Blogger .:*:. Ferípula .:*:. said...

Hola amiga! Qué interesante leer los pormenores de estas entretenidos tiempos lúdicos!!! Y se murió uno solito????
Yo, me muero...de miedo!!! antes de empezar..ja!
Hace porquito veía una peli donde ridiculizaban estas prácticas...pero, no dejaban de estar llenas de romanticismo y desafíos. El ser humano necesita del mix...no te parece???
A ver...cuál sería el que reemplaza a este "duelo" hoy día?
...
Un beso y acabo de postear.
Vení a reirte un ratito :)

noviembre 18, 2007 4:04 p. m.  
Blogger modes amestoy said...

viejos tiempos los medievales.
Un abrazo y gracias por tus palabras

noviembre 18, 2007 5:40 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Meigo, aprendriz de druida – Aunque ahora también haya gente que dice “por aquí no pasas” nada tiene que ver con lo que se hacía entonces; aquello era un juego con unas reglas que se seguían para jugar limpio, lo de ahora es otra cosa y no hay reglas, se juega sucio.

Carlitos – Las novelas de caballería están basadas personajes reales aunque se les eche un poco de imaginación, más o menos como las novelas de hoy en día.

Consumidor irritado – De nada, me encanta leer sobre esta época y luego compartirlo con mis visitantes.

Charles de Batz – Tienes toda la razón, como ya dije, aquellos juegos seguro que era como un entrenamiento para los caballeros.
:-) Espero que nos cuentes algún día ese delicioso recuerdo de tu paso por el Puente de Órbigo, seguro que será interesantísimo.

Jon – Pero Jon, si el mundo en pleno siglo XXI todavía sigue siendo machista ¿cómo no iba a serlo en la Edad Media?.
:-) Bueno, eso de que los caballeros no daban golpe….. pregúntaselo a los que caían del caballo con un buen mazazo.

Hsl – La lucha es algo que se practicó en todas las épocas, incluida la nuestra y me temo que guerras tenían más de las que deseaban.

Ferípula – Bueno, se murió uno solito en este paso de armas, en los demás, que fueron muchos, no lo se, seguro que alguno más moriría.
Los de hoy en día no me parecen tan caballerescos.
En cuanto pueda iré a tu casa.

Modes amestoy – La época medieval quizás es la que más me gusta de la Historia.

noviembre 18, 2007 8:12 p. m.  
Blogger Martín said...

Estimada Leo

Imagino que El Paso de Armas era análogo a un espectáculo o a un deporte o a ambas cosas (como ahora bien sería el Fútbol). Aunque siempre en estos eventos hay algo de detrás, no se trata únicamente del evento en sí mismo ni de quien gane o de quien pierda; se trata también de lo que simbolizan, de quiénes se sienten identificados con tal o cual contendor y por qué motivos… Estas costumbres son como ventanas que ayudan a entender mejor la mentalidad de una época…

Interesante post

Saludos

noviembre 18, 2007 8:20 p. m.  
Blogger .:*:. Ferípula .:*:. said...

Pensaba mientras venía que de chica mis favoritos eran los temas de Lancelot y los Caballeros de la mesa Redonda.
Qué lindas historias!
Además, siempre había una dama que dejaba una cinta en la lanza de los enlatados caballeros...qué romantic!

Un cariño! :)

noviembre 18, 2007 10:33 p. m.  
Blogger Agatha Blue* said...

Gracias por visitar mi Blog, tras el post de CELEBRADOR.

Al igual que el linckeo el mio he descubierto el tuyo.

Gracias de nuevo,

Un abrazo,

Agatha Blue*

noviembre 19, 2007 4:52 p. m.  
Blogger Isabel Romana said...

Seguramente habr�a mucho que hablar acerca de esa costumbre de los caballeros de lidiar entre ellos en tiempos de paz. Sin embargo, prefiero quedarme con ese mundo maravilloso ligado a ellos, a sus haza�as, a sus ideales y a todo ese imaginario medieval que sustentan y nos han procurado - y nos siguien procurando - tantas horas de gozo. Yo no creo que me hubiera apuntado a "justar" o a defender un puente, pero seguro que estar�a entre las espectadoras m�s devotas. Y, por descontado, si alg�n caballero me pidiera mi pa�uelo para llevarlo como trofeo, le dir�a que s� (a poco gallardo que fuera...) Besos, querida leo.

noviembre 19, 2007 6:08 p. m.  
Blogger Persio said...

Gracias por tu ilustración.

Siempre me ha gustado la palabra mantenedor ;)

noviembre 19, 2007 9:15 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Martín – Así es, creo que era un deporte con sus protagonistas y sus seguidores y como bien dices es una forma de mostrarnos como eran en aquella época.

Ferípula – “Los caballeros de la tabla redonda”, “Coraza negra”, Invanhoe”, etc. yo también me lo pasaba muy bien con esas novelas.

Agatha blue – Bienvenida a mi casa, espero verte de nuevo por aquí.

Isabel romana – A pesar de ser una época llena de violencia, existía un romanticismo que hoy en día creo que desapareció. Jaja, bueno supongo que eso de darle tu pañuelo a un caballero, sería dependiendo de a cual porque me imagino que habría muchos que mejor lejos, lejos….

Persio – Bienvenido a mi casa.
Hay palabras que en aquellos tiempos tenían mucho sentido y que hoy ni se usan ni se sabe en muchos casos lo que significan.

noviembre 20, 2007 7:40 a. m.  

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