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jueves, marzo 15, 2007

Mujeres intrépidas

Dado que siempre son los protagonistas, se puede decir que las guerras son cosas de hombres, pero a lo largo de la historia hubo mujeres que lucharon en primera línea de fuego demostrando tanto valor y arrojo como lo pudo hacer cualquier hombre. Para muestra de lo que digo, elegí tres mujeres de nuestro país un tanto distanciadas en el tiempo que les tocó vivir, pero con un comportamiento muy similar a la hora de enfrentarse al enemigo, con decisión y valor.

La primera de ellas es la condesa de Álvar Pérez.
Reinando Fernando III, y habiendo conseguido en lucha con los musulmanes el castillo de Martos, nombró como custodio y defensor del mismo al conde Álvar Pérez de Castro. Debido a que las guerras se sucedían sin tregua, los problemas crecieron hasta el punto de que la gran cantidad de cristianos que iban a establecerse en la zona y lo asolados que estaban los campos con tanta lucha, hizo que el hambre pasara a ser tema preocupante por lo que Álvar decidió dirigirse a Burgos para exponerlo al rey, dejando a su esposa en el castillo que estaba defendido por cuarenta caballeros a las órdenes de don Tello.
Al poco de partir el conde, don Tello decide salir de la fortaleza para pacificar la comarca de lo que se entera Alhamar que se presenta con un buen número de soldados para tomar el castillo que sabía desprotegido, pero no contaba con la valentía y el ingenio de la condesa que, rodeada solamente de sus doncellas y unos cuantos guerreros ancianos que no estaban para muchas luchas, ideó un plan para engañar al moro y ganar tiempo hasta que regresara don Tello.
La condesa y sus damas cambian las tocas por yelmos, buscan y reparten entre ellas las armas y escudos que quedaron en el castillo y se despliegan por las murallas para que el enemigo creyera que el castillo tenía defensores suficientes llegando incluso a repeler los primeros ataques hasta que llega don Tello que queda sorprendido por lo que está sucediendo en torno al castillo y atacando a los sitiadores por la retaguardia logra romper las filas enemigas y llegar a la fortaleza, consiguiendo que Alhamar se retire. Esto sucedió en 1238.

La segunda de estas valientes es María Pita.
Como las guerras se suceden casi sin tregua a lo largo de la historia, el 4 de Mayo de 1589 una flota inglesa al mando de Francis Drake se presenta ante La Coruña con la idea de destruir la armada española para conquistar luego Lisboa facilitando así la subida al trono portugués de don Antonio, prior de Crato.
Drake creyó que esta parada en La Coruña le reportaría un buen botín y además un castigo a la armada española porque el año anterior y desde este puerto había salido la que resultó ser famosa y desastrosa “Armada invencible” con la idea de conquistar Inglaterra.
El número de atacantes era muy superior al de los defensores por lo que la población civil tuvo que aprestarse a luchar, hombres y mujeres lucharon codo con codo, pero como ya dije los invasores eran muchos más y lograron ganar terreno llegando a la parte amurallada de la ciudad. Las tropas inglesas estaban dirigidas por un alférez que logró subirse a la parte más alta del muro empuñando la bandera inglesa y estaba tan contento el hombre que no se dio cuenta de que allí estaba María Pita que sin dudarlo ni un momento lo mandó al otro mundo de un certero disparo. Caído el abanderado y la bandera, los coruñeses reaccionan con furia mientras que los ingleses se desmoralizan lo que dio lugar a que se retirasen a sus naves para continuar viaje a Lisboa sin haber logrado el botín que perseguían.
Si bien es verdad que María no fue la única mujer en luchar con arrojo y valentía en esta batalla, se la toma como representante de todas ellas quizás por haber sido la que estaba en el lugar apropiado para hacer caer la bandera y el abanderado.

La tercera y última es Agustina Raimunda María Saragossa Doménech, más conocida como Agustina de Aragón.
De nuevo la lucha, esta vez contra los franceses en la llamada Guerra de Independencia.
Al general Lefebre se le metió entre ceja y ceja que tenía que conquistar Zaragoza y no dudó en atacarla una y otra vez, pero los vecinos de la ciudad no estaban por la labor y rechazaban a los franceses sin ningún miramiento lo que hizo que Lefebre se enfureciera amenazando con pasar a degüello a los zaragozanos si no le franqueaban las puertas, pero como no había hecho bien los deberes que en este caso sería haber estudiado el carácter de los maños famosos por su terquedad, sus amenazas no sirvieron para nada y la lucha encarnizada siguió hasta el punto en que al caer los artilleros que defendían la puerta del Portillo, Agustina de Aragón que al igual que otras mujeres atendía a los heridos, arrebatando de la mano de un artillero muerto la mecha aún encendida, la aplica a un cañón que esparce la metralla logrando frenar en seco a los franceses que a la carrera se dirigían a aquella puerta creyendo que era pan comido, los gabachos que quedaron con vida optaron por retirarse a toda prisa mientras que los defensores de la ciudad acudieron a reforzar aquella puerta impidiendo de nuevo la entrada de los invasores.

:-)) ¿Quizás este comportamiento de las mujeres a la hora de luchar fue el responsable de la siguiente frase atribuida a Napoleón Bonaparte?: “Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo”.

34 Comments:

Blogger Charles de Batz said...

!Lo que son las casualidades!(como cuentas en tu anterior artículo). Curiosamente, ayer estuve charlando con un amigo sobre el personaje de Agustina de Aragón y su capacidad de reaccionar en un momento como aquél de esa manera...

Como bien se lee en tu interesante anotación, son muchas las mujeres que han demostrado arrojo y decisión en diferentes circunstancias, quedando constancia de ellas. Desgraciadamente, serán más la que se han perdido en el olvido que produce el paso del tiempo y eso, en cierta manera, nos impide conocer realmente el sentido completo de nuestra historia, y el papel fundamental que han desempeñado en ella muchas mujeres.

Ya que las circunstancias lo permiten, aprovecho para recordar también a otra mujer cuya biografía parece salida del más apasionante libro de aventuras: Catalina de Erauso, joven monja, casi una niña, que huyó de su convento de San Sebastián para convertirse en un soldado tan pendenciero y temido por sus compañeros como el que más, y que luchó hasta el final de sus días por su derecho a ser lo que ella quería.

Como siempre, ha sido un gusto leerte.

Salud

marzo 15, 2007 10:09 a. m.  
Blogger Paula Acciarressi said...

Hoy buscando blogs sobre mujeres entre al tuyo y me gusto mucho, mira que casualidad yo hoy escribi en mi blog sobre Juana Azurduy, una mujer que estuvo en el frente de batalla en las guerras por la independencia americana, si te interesa mi blog es :
http://yotuellanosotrasvosotrasellas.blogspot.com

marzo 15, 2007 8:08 p. m.  
Blogger AZUL said...

Siempre nos permites acercarnos a puntos vitales de la historia y en esta ocasión resaltar a las mujeres guerreras, que dejando todo detrás tenían ideales y compromisos que no dejaban por nada.

Un biko fuerte Leo!

marzo 15, 2007 10:26 p. m.  
Anonymous Nina said...

Leo dos cosillas, que yo se que te gustan, muy poquita cosa, pero añado algún detallico.Maria Pita como tu relatas no luchó sola, se le unieron otras mujeres del pueblo para defender la Coruña de la invasión de la armada inglesa, mandada por el almirante Morris y del corsario Drake. Posteriormente fue nombrada alferez por Felipe II.

En la defensa de Zaragoza hubo otra mujer. Manuela Sancho que en la defensa del convento de san José peleó con tal bizarria que fue herida de consideración.

Agustina después de los sitios de Zaragoza,contrajo matrimonio con un militar de profesión,defensor de la ciudad y al ser destinado este a Melilla, es en esta ciudad donde se pierde el ratro de Agustina.

Besitos. Nina

marzo 16, 2007 12:54 a. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Una de las entradas que mas me han gustado, gracias.

marzo 16, 2007 4:12 a. m.  
Blogger pietrapómez said...

Que amena manera de conocer partes de la historia que no cuentan en bachillerato. Gracias

marzo 16, 2007 11:22 a. m.  
Blogger Darilea said...

La mujer guerrera que bonito post, la mujer más que guerrera es una gran estratega verdad, medita sus pasos antes de poner los pies en el suelo.
Besitos.

marzo 16, 2007 1:11 p. m.  
Anonymous Trini said...

También lo doría por sus avatares amorosos...

Sabia la historia de Maria Pita´, dese un viaje que hice a Coruña y la de Agustina de Aragón desde que tengo uso de razón; pero desconocía la de la condesa Álbar Pérez. Siempre que paso por aquí, aprendo algo.

Besos

marzo 16, 2007 2:41 p. m.  
Anonymous hell said...

La de María Pita era la que más conocía pues mi chico es coruñés y hemos viajado a la coruña.
Las mujeres no tenemos el instinto guerrero tan desarrollado como los hombres, pero cuando nos ponemos podemos ser tan feroces como cualquier hombre, además poseemos ese punto de intuición y previsión que nos hace aún si cabe más peligrosas...
Un abrazo

marzo 16, 2007 3:36 p. m.  
Blogger TOROSALVAJE said...

No conocía las dos primeras.

Que bueno es tu blog. Es una maravilla.

La frase de Napoleón me la aprendo para siempre. Genial.

Gracias por tu esfuerzo.

Un saludo.

marzo 16, 2007 4:34 p. m.  
Blogger Bohemia said...

Uuuuh...
Aaaah...
Las chicas son guerreras...

Besos Leo y gracias mil por enriquecernos...

marzo 16, 2007 5:22 p. m.  
Anonymous la dama said...

A María Pita ya la conocía y a Agustina de Aragón. La verdad es que como los historiadores siempre han sido hombres pues siempre han enterrado estas cosas o no les han dado importancia.

Dicen que en la Edad Media no se conoce a ninguna mujer que hubiese luchado en ninguna guerra. No se si será cierto o no pero si es cierto que en muchos sitios se han encontrado armaduras de mujeres. Creo que en Polonia hay un museo de armaduras y ¡hay una de una mujer embarazada!.

De todas formas, no me extraña que digan que las guerras siempre han sido cosa de hombres...con lo besitas que son algunos...je je..

Besos y feliz fin de semana
la dama de Shalott

marzo 16, 2007 7:44 p. m.  
Blogger almena said...

No tenía ni idea de la primera que citas, Leodegundia. Me ha encantado saber de ella.

:)

Que tengas un fin de semana feliz.
Un beso

marzo 16, 2007 8:15 p. m.  
Blogger Ogigia said...

me ha encantado el texto, yo tampoco tenía idea de la primera. Un beso, Leo

marzo 16, 2007 8:42 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Charles de Batz – Desde luego muchas mujeres, incluidos estos tres casos de muestra, demostraron mucho valor a la hora de luchar, lo que pasa que por alguna razón unas se hacen famosas y otras pasan a la historia dentro del olvido.
En cuanto a Catalina de Erauso, leí un libro no hace mucho, la llamaban la monja alférez, es un caso muy curioso del que también se podría hablar.

Paula Acciarressi – Bienvenida a mi casa.
Pasaré con gusto por tu blog en cuanto pueda.

Azul – Las mujeres en tiempos de guerra no son precisamente las que mejor lo pasan, se suele compadecer a los soldados y dignos de compasión son, pero las mujeres tanto en la primera fila como en la retaguardia siempre les toca la peor parte.

Nina – Por supuesto que ni Agustina de Aragón ni María Pita ni la condesa de Álvar Pérez fueron las únicas que lucharon, pero como ya dije, algunas pasan a la historia como heroínas y otras en el más absoluto silencio.

Consumidor irritado – Pues me alegro que te guste, espero acertar con los temas lo más posible.

Pietrapómez – Bienvenida a mi casa.
:-)) Es lógico que los profesores no lo cuenten de esta manera.

Darilea – Supongo que cuando se ve una frente al enemigo sabiendo que no te espera nada bueno, se lucha sin pensarlo mucho.

Trini – Y si escarbamos por la Historia seguro que aparecen muchas más, porque otra cosa no, pero guerras tuvimos para dar y tomar.

Hell – Según dicen, no se si es cierto, en casos de guerra las mujeres pueden llegar incluso a ser mas crueles que los hombre. Espero que no pasemos por ninguna guerra para poder comprobarlo.

Torosalvaje – Jaja, la frase no está mal aunque no puedo asegurar que en verdad la dijera Napoleón, pero me pareció que quedaría bien para cerrar el artículo.

Bohemia – Bueno, creo que chicas o chicos en el fondo todos somos bastante guerreros y así le va al mundo.

La dama – Yo creo que aunque fuera a la fuerza las mujeres tuvieron que luchar en más de una guerra y no olvidemos a las famosas amazonas, las guerreras por excelencia.

Almena – La verdad es que no es muy conocida por eso la nombré, es bueno repasar los libros de Historia, siempre se encuentran personajes interesantes.

Ogigia – La historia me apasiona y siempre que puedo y desde lo poco que se, procuro contar algo sobre ella.

marzo 16, 2007 9:29 p. m.  
Blogger Noa- said...

De Maria Pita y Agustina de de Aragón sabía, he leído sobre ellas, pero de la Condesa de Älvar Pérez no. Tomo nota, seguro que será interesante leer sobre ella.

Saludos

marzo 17, 2007 12:26 p. m.  
Blogger Azusa said...

Me ha encantado la frase de Napoleón, jejeje, no la conocía.

marzo 17, 2007 3:13 p. m.  
Blogger TICTAC said...

Mujeres intrepidas...de veras, de valentia ingeniosa!
No conocia la vida de estas maravillosas mujeres...siempre a lo largo de la historia de la humanidad habra' episodios como estos, me encanto' la palabra "arrojo", lo explica tan bien..
Creo que las mujeres somos nuestras propias musas y nuestro cerebro nuestro mas grande aliado.

Feliz domingo, Leo!!

marzo 18, 2007 4:07 p. m.  
Anonymous Xa said...

Voy a empezar por la frase de Napoleón, la conocía y me parece muy acertada ;-), creo que parte del éxito de la mujer guerrera, es que sabe mantener la cabeza fría, siempre nos han dicho que somos más cerebrales, que pensamos más las cosas y a lo largo de la historia, quedan pruebas fehacientes.
Has taído 3 mujeres muy interesantes, tengo fotos de Agustina en la Plaza de los Sitios de Zaragoza y de María PIta en la plaza del Ayuntamiento en Coruña, de la otra no, pero.....se andará.

Gracias amiga, por tu trabajo y tu especial manera de recordarnos y enseñarnos pedazos de nuestra historia, de tu mano es mucho más amena.

Recuérdame que te pase las fotos, la de Agustina es una pasada, la otra saqué hasta el fuego de la antorcha.

Que tengas una muy buena semana.

Besinosssssss.

marzo 19, 2007 1:58 a. m.  
Blogger Carlos said...

En México en 1910 durante la revolución, una de las mujeres de Pancho Villa era Adelita y si también tomo las armas, pero las mujeres en la revolución iban para todos lados con todo y sus hijos, e incluso en algunas ciudades donde tenían que tomar la ciudad y los hombres no se animaban a hacerlo las mujeres tomaron los rifles y se metieron a la ciudad.

Muy buen trabajo, besos Leo que tengas un buen fin de semana

marzo 19, 2007 2:10 a. m.  
Blogger ♦♦♦sol♦de♦soles♦♦♦ said...

Esta frase es lo mejor que pudo haber dicho NAPOLEÓN, jajaja... Y si, porque una mujer con valor y decisión no la para nadie...
¡ Arriba las mujeres¡.
Saludos y besos y aprendí mucho.

marzo 19, 2007 9:47 a. m.  
Anonymous Marian said...

Tampoco conocía a la primera de las intrépidas.Creo yo que en la prehistoria los roles no eran tan diferenciados, combatían o cazaban para sobrevivir indistintamente.Es algo cultural el que las mujeres sean heroicas en la retaguardia, pero defendemos con el mismo valor y corage. A las pruebas nos remites.

Un besín

marzo 19, 2007 11:45 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

Junto a Agustina de Aragón, también estuvieron la condesa de Bureta, Manuela Sancho y Casta Álvarez. La condesa patriota infatigable y exaltada, se la ve muchas veces despreciar el fuego incesante, llevando provisiones y municiones a los combatientes y socorriendo a los heridos. Ante su casa, forma dos baterías en la calle y espera a los franceses, resuelta a combatirles hasta la muerte.
Agustina de Aragón, Manuela Sancho y Casta Álvarez fueron enterradas definitivamente en la Capilla de la Anunciación de la Iglesia de Nuestra Señora del Portillo, el 14 de junio de 1908.
Un abrazo

marzo 20, 2007 9:56 a. m.  
Anonymous diego said...

Como es la costumbre, me voy con más conocimiento del que tenía al llegar. Me gustó la última frase con la que concluiste el post.

marzo 20, 2007 6:19 p. m.  
Anonymous yahoraquebonita said...

Justo en este momento le estaba enviando a un amigo, la traduccion d la cancion sobre Aida La Fuente q cantan en asturiano, Nuberu y Victor Manuel, otra mujer intrepida, heroina y simbolo d su causa

Creo q las mujeres podemos ser aun mas intrepidas q los hobres, pq en la mayoria d los casos no buscamos glorias ni batallas, sino q defendemos lo nuestro, y ante esto, solo se puede ser feroz

Como siempre salgo conociendo algo nuevo

Un besazo

marzo 21, 2007 8:59 p. m.  
Blogger Lady Zurikat said...

Napoleon decia eso porque en el dormitorio siempre perdia con Josefina aunque al final se lo cobro porque la pobre luego de una violacion al ser encarcelada, no solo se arruino los dientes (cariados y partidos) sino que quedo embarazada y por un mal aborto no pudo darle hijos.Bueno, olvidaba decirte que ya estas linkeada como Blogger manda!!! De esta forma y con esta version para mi es mas facil mi ronda de visitas!

marzo 22, 2007 12:17 a. m.  
Anonymous lamima said...

Muy bueno Napoleón, jajaja...podía decir que realmente los hombres no tienen otra cosa que hacer mas que huir cuando se nos mueve el genio...
Interesante post Leo, solo sabía lo de Agustina.

marzo 22, 2007 7:35 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Noa – Que yo sepa no hay mucho escrito sobre ella, de todas formas si encuentras algo, avísame.

Azusa – Bueno, se le atribuye a él, a saber si es suya o no.

Tictac – Estas que cité son sólo un ejemplo, en realidad y sin ir más lejos, las otras mujeres que acompañaron a estas en la lucha se merecían el mismo reconocimiento.

Xa – Es una pena no haber sabido que tenías esas fotos hubieran quedado mejor que las que yo puse. Jaja, la próxima vez te preguntaré primero.

Carlos – Quizás las mujeres somos más reacias a iniciar una lucha, pero una vez que nos lanzamos ya no hay quien nos pare.

Sol de soles – Bueno, supongo que entre las mujeres, como entre los hombres, hay algunas más lanzadas y peleonas que otras, pero si, genio me parece que no nos falta.

Marian – Si, supongo que al principio no había mucha diferencia entre el hombre y la mujer ni en lucha ni entrabajo, luego se fueron repartiendo los papeles y hoy día vuelven a ser mas igualados, así es la Historia.

Unjubilado – Gracias por tu aportación al tema, son datos muy interesantes para conocer un poco más de ese momento.

Diego – Jaja, pues ten cuidado si alguna vez te tienes que enfrentar a alguna mujer en una lucha, no olvides esta frase si quieres salir victorioso.

Yahoraquebonita – Si hacemos caso a lo que se cuenta no sólo podemos ser más intrépidas, desgraciadamente se dice que llegado el caso también más crueles.

Lady Zurikat – Bueno, las mujeres seremos muy peleonas, pero parece ser que al final siempre acabamos cobrando en palos de una manera u otra.
Mi problema para hacer las visitas no es tener linkeado a nadie, es el tiempo que cada vez me parece que dura menos.

Lamima – Desgraciadamente creo que a muchas mujeres no se les mueve el genio tanto como debiera, si no, no sucederían tantos maltratos como hay.

marzo 23, 2007 10:03 a. m.  
Blogger Lebeche said...

Leo: Gracias, una vez más, por ilustrarnos sobre los pequeños detalles de la historia. Estás eran mujeres, lo que se dice, de "armas tomar". Un beso

abril 02, 2007 12:03 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Lebeche - No hay duda de que tenían valor y supieron demostrarlo.

abril 15, 2007 12:53 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me ha gustado mucho lo que explicas en el blog.

Soy de Plenas, un pueblecito de la comarca de Belchite (Zaragoza), donde nació Manuela Sancho, como todos sabreis, heroína de los sitios de Zaragoza, que luchó junto a Agustina de Aragón.
Así pues, mujer, como tantas otras que realmente habría pero no se conocen, con gran valentía que luchó por su ciudad.
Nacida en Plenas en 1784, hija de labradores, vivió su infancia ayudando a su madre con las tareas de la casa. A los doce años se trasladaron a Zaragoza buscando una vida mejor.
Destacó en la defensa del Convento de San José por lo que las autoridades le concedieron el distintivo de la "cinta encarnada". Durante una batalla fue alcanzada por una bala dejándola malherida.
Murió el 7 de abril de 1863 debido a una pulmonía.
Actualmente sus restos descansan el la parroquia del Portillo de Zaragoza.
En Plenas aún queda su casa y un museo en su memoria.

Un motivo más para sentirme orgullosa de mi pueblo.

B. Pardiñas

mayo 01, 2007 11:51 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Todo inglés pariente de Drake es?

mayo 19, 2007 10:31 a. m.  
Anonymous laura said...

Fantástica la lectura, en la historia, las mujeres han permanecido en la sombra, en muchas ocasiones parece que hemos sido invisibles, gracias por mostrar algunas heroínas valientes e intrépidas. Tenemos derecho y debemos conocer nuestra historia.

http://lauracoach.blogspot.com

septiembre 18, 2007 12:04 a. m.  
Blogger Raul Lilloy said...

la frase de Napoleon no tiene nada que ver con que hayan existido mujeres heroicas, valientes, capaces de dar todo antes de rendirse; da gracia esa interpretación, se refiere a la sutileza, crueldad, sangre fría e inteligencia instintiva que tienen las mujeres cuando uno se divorcia, y donde tiene las de perder por toda esa inteligencia de serpientes y crueldad que poseen las mujeres.
¡A eso se referia Napo! Si te divorcias, huye, run, run, run, antes que te pille.
Basta ver como les ha ido a los maridos de la Szwarosky, o a Paul Mcartney, o al mismo Napo

febrero 04, 2009 12:09 a. m.  

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