Mi foto
Nombre:

sábado, noviembre 12, 2005

Recuerdos


¡Qué difícil es ser reina!. Estoy cansada de tanta lucha y se que no tardaré en morir y por eso, sentada cerca del fuego que calienta un poco mi cuerpo maltratado por el reuma, dejo vagar por mi memoria a esas personas que tanto significaron para mi en una vida que no fue fácil y que está tocando a su fin.

De mi madre apenas si tengo recuerdos, sólo se que fue ella quien eligió mi nombre, Urraca, sin embargo mi padre marcó casi toda mi vida, si, Alfonso VI fue un personaje notorio, luchador incansable que ni siquiera las dificultades que le presentaban sus caballeros consiguió que renunciara a su destino, como cuando Don Rodrigo le hizo jurar en Santa Gadea que él no había tenido parte en la muerte de su hermano, ¡qué doloroso fue aquello para él!, y al final de sus días la muerte de su hijo y heredero Sancho en la batalla de Uclés, que le llevó a nombrarme heredera de todos sus reinos.

Y tú Raimundo, mi primer marido, llegaste formando parte de la cruzada organizada para ayudar a mi padre cuando sufrió la derrota de Zalaca, ¿cómo llegamos a casarnos?, en realidad ya ni me acuerdo, era demasiado joven entonces y quizás me enamoré de ti. Mi padre nos entregó el condado de Galicia y de nuestra unión nació mi hijo Alfonso que cuando yo muera será mi sucesor, pero tú no me querías, lo único que te importaba era el condado de Galicia, tengo que reconocer que al menos no supusiste una gran molestia para mi, falleciste pronto.

Alfonso, el Batallador, ¡y que bien te venía el sobrenombre condenado!, batallabas lo mismo contra el enemigo almorávide que contra el castellano o contra el aragonés, contra todo el que no acatara tu voluntad; pero sobre todo batallaste conmigo ¡y de que manera!. Mi padre se empeñó en que casáramos cuando me convertí en la heredera, no se fiaba que una mujer pudiera gobernar ella sola y que mejor hubiera sido, pues nuestra unión sólo trajo problemas. Mira que te lo decía Alfonso, no te enfrentes a mi gente que vale tanto como la tuya y mucho menos te enfrentes a los clérigos, templa tu ánimo, pero no, tú no querías razonar y mucho menos escuchar ni obedecer a una mujer y terminaste por alborotarme todo el reino, viéndome yo obligada a dirigirme a Sahagún para calmar a los señores y para reponer en su puesto al abad.

Y luego, al llegar a León, ¿con qué me encontré?, con la noticia que el arzobispo de Toledo nos traía del Papa, nuestra excomunión, si, la tuya y la mía, armaste tanto alboroto que sacaron a relucir que éramos parientes y por lo tanto cometíamos incesto. Creí desfallecer de pena, dolor y vergüenza. Pero eso no fue lo único, el mal trato que me dabas era conocido por todo el mundo, querías mis tierras y mi corona y como yo no cedía llegaste incluso a golpearme y a encerrarme. A la mente se me viene con claridad aquella noche en que llegaste enfurecido, como loco, justo el día de nuestro primer aniversario de boda, me arrancaste del lecho con malos modos y me gritaste de forma que todo el país debió de oírlo, y eso no fue todo, me abofeteaste, me pateaste y me insultaste todo cuanto te vino en gana; claro que yo no me quedé callada ¡eh!, jaja, te di donde más te dolía, en tu hombría llamándote estéril, si rumores había de que yo era infiel, también los había de que tu no eras muy hombre. Pero tu tenías mas fuerza que yo y me cogiste y arrastrándome tras de ti me obligaste a montar contigo en un caballo y me llevaste como si fuera un fardo hasta la fortaleza de El Castellar donde me dejaste encerrada. Lo que mas me duele Alfonso, es que te amé, pero una reina no puede ceder su corona ni siquiera por amor.

Siento frío, Marzo este año viene cargado de viento gélido que ni siquiera este fuego y estas mantas pueden quitar. ¿O será que ya la muerte se acerca?, no me importa, estoy cansada a pesar de que no son tantos los años que tengo, pero por lo vivido, me parece ser ya muy vieja.

Obispo Gelmírez, ¿por qué tu recuerdo también me acosa ahora?, nuestra relación también fue tormentosa, estuviste a mi lado cuando el conde de Traba, Pedro Froílaz se declaró partidario de la proclamación de mi hijo Alfonso como rey de Galicia, sometimos al conde, pero luego tú cambiabas de bando según tus conveniencias. Cuando la revolución de Compostela dirigida por la burguesía fui objeto de ultrajes e insultos como pocas reinas habrán soportado, aún resuena en mis oídos aquella cancioncilla:

Amores tem a Reiña
D’amores está enmeigada,
Non direi quem sea o meigo;
Pera….Lara, lararara…
¡Lara, Lara!

pero todo lo di por bueno cuando sofocada la rebelión firmé el pacto del Tambre con mi hijo en el que se aclaraba que estados regía cada uno. Finalizado el pacto que había sido firmado por tres años, te ofrecí el gobierno y el señorío de Galicia y juntos luchamos contra mi Hermana Teresa que había ocupado la región de Tuy, pero temiendo el gran poder que estabas acumulando, te hice prender y ocupé varias de tus fortalezas, pero el pueblo, al que tenías bien engañado, tú y yo lo sabemos, se sublevó y tuve que liberarte y firmé un tratado de amistad contigo que todavía sigue en pie.

De nuevo vuelves Alfonso a ocupar mi memoria ¿por qué siendo el que más daño me hizo eres el que estás más presente?, no logro arrancarte de mis recuerdos a pesar de lo mucho que llegué a odiarte. ¿Tal vez no fui justa contigo? ¿pude equivocarme al juzgar tu deseo de gobernar mis tierras? ¿me amaste alguna vez?, quizás sería bueno hablar contigo y escuchar tu versión.


¿Tal vez Caboblanco podría contestar mis preguntas?

37 Comments:

Blogger Turulato said...

Mi querida Leo: ¡Ya tienes "spam"!. Tres mensajes, y los que vendrán sí no pones remedio..
(Te escribo y te digo como evitarlo).
En cuanto a la deliciosa "guerra" entre "Cabocrack" y "Leo I".. ¡Me encanta!.
Pero como le he dicho a él, aquí también estoy "perdidico"...
Uno, que fué buen jinete e incluso hizo algún "raid" hípico, se ha quedado "patidifuso" con la cabalgada..
Según vos -5º párrafo-, mi dulce dama, "El Batallador" y doña Urraca tienen "sus más y sus menos" en León..
"..y me llevaste como si fuera un fardo hasta la fortaleza de El Castellar..". El Rey estaba hecho a las cabalgadas, si..; pero el castillo de las Torres de "El Castellar", sito en los Montes del mismo nombre y lugar de Torres de Berrellén, está a unos 20 quilómetros de Zaragoza.
Aun en 1111, cuando ocurrió la trifulca matrimonial, era mucho cabalgar..
Y como si la encerró con vistas al Ebro, ¿sería tan amable de aclararme ustéd lo del "paseo"?.

noviembre 13, 2005 2:09 a. m.  
Blogger Turulato said...

Que "me se" olvida maña..
La causa del encierro es muy posible que fuese un conato de rebelión de García Sánchez, primo del monarca, financiada con el dinero que Urraca consiguió tras la puesta en libertad de Abd al Malik.
Pocos días después, con la complicidad de sus favoritos, Gómez González y Pedro González de Lara, escapó de la fortaleza retornando a su reino, mientras que el rey enfermaba gravemente en el castillo de Milagro.
Sería el cabreo...

noviembre 13, 2005 2:13 a. m.  
Blogger Caboblanco said...

Tienes un punto de "sana maldad calculada" que supone un cierto picante para cualquier blog... ¡Leo!.. ¡defiéndenos!

noviembre 13, 2005 2:20 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Turulato - Como no me gusta que esté usted "perdidico", voy a enseñarle el camino.
En el párrafo al que alude, no dice que la cabalgada fuese en una sola etapa y los "fardos" se pueden subir y bajar del caballo al antojo del que los lleva; pero está claro que si "sus más y sus menos" tuvieron lugar en León y a ella la encierran en El Castellar, tuvieron que ir de alguna manera y la causa del encierro no está especificada en el texto y es muy posible que la que usted menciona fuese una de las que enojó a Alfonsin el "Peleón" con otras que se insinúan.
Por otro lado, me gustaría indicarle que este relato compartido con Caboblanco, no es una disertación histórica seria y sesuda, si no un "divertimento histórico" y me extraña que usted no lo haya detectado desde el primer momento, ya que si hubiéramos querido contarlo de forma seria y sesuda, la presentación hubiera sido otra muy diferente.
De todas formas le doy las gracias por su aportación de datos y su colaboración exquisita y calculada para que el "divertimento" sea mucho más ameno, pero en casos como este, es menester dejar volar la imaginación.

Caboblanco - Tranquilo, el Sr. Turulato es un buen participante en cualquier tertulia, le gusta aguijonear para mantener la reunión viva y llena de interés.
Seguro que ya pasó por tu blog, así que para allá voy yo también.

noviembre 13, 2005 7:37 a. m.  
Anonymous Marian said...

Me siento en clara desventaja frente a tres pesos pesados como Leo, Turulato y Caboblanco...Tengo entendido que AlfonsoI no era bien visto por castellanos y leoneses y que en su momento, las Cortes de Castilla y León declararon nulo el matrimonio.¿De ahí surgieron los lios?,tal vez Urraca estaba arrepentida, no porque buscara amor en este matrimonio( no era costumbre en este tipo de enlaces políticos)sino porque descubrió que tenía el enemigo en casa.Si además de colérico y ambicioso, "El Batallador" era impotente,razón de más para que buscara la forma de quitárselo de encima.
Un poco sui generis la interpretación, pero pocos datos se pueden aportar a los que habeis dado.
Un abrazo

noviembre 13, 2005 8:40 a. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Poco puedo aportar a tan sesudo debate , solo mi presencia y unos buenos aplausos.

noviembre 13, 2005 9:25 a. m.  
Blogger almena said...

Y Urraca sin tener ni idea de que su vida y obra daría que comentar en aquesta feliz tertulia...

Me encantais!

Besos

noviembre 13, 2005 11:56 a. m.  
Blogger Dianora said...

Hoy solo puedo ser meramente espectadora de los acontecimientos. Observo y sonrío, pues me ha gustado mucho vuestro post conjunto.
Besos.

noviembre 13, 2005 12:59 p. m.  
Blogger C Sh said...

Has creado un rincón maravilloso. ¡ojalá me hubieran hecho amar la historia así, de niña!

noviembre 13, 2005 1:46 p. m.  
Blogger Anazia said...

Siempre pensé que tuvo un nombre injusto, y sigo pensándolo...

noviembre 13, 2005 2:44 p. m.  
Anonymous Azul said...

Un placer después de un fin de semana complicado disfrutar de tertulias como esta...

Un biko fuerte Leo...buen domingo.

noviembre 13, 2005 3:48 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Marian - ¿No nos estarás llamando gordos, verdad?. Jaja, era broma.
Tienes razón, no era bien visto porque preferían a Alfonso el hijo de Urraca. En realidad el que terminó con el matrimonio fue él, que la repudió para satisfacción de muchos de ambos bandos. En cuanto a la impotencia que yo sepa eran rumores, vete tu a saber.

Consumidor irritado - Me alegra que creas que merecen aplausos, eso quiere decir que te gustó.

Almena - Ya ves, si llega a tener idea, a saber que habría pasado.

Dianora - Me alegra que te gustara el post conjunto, sirve para salir un poco de la rutina.

C sh - Bienvenida a mi casa, y créeme aún estás a tiempo si es que te interesa la historia.

Anazia - ¿Nombre injusto?, Urraca era nombre corriente en la época.

Azul - Siento que le fin de semana fuera complicado y me alegra saber que esta tertulia te sirve un poco de diversión.

noviembre 13, 2005 4:02 p. m.  
Anonymous Andrea Recol said...

Mmm...Doña Urraca, Leo I, Whitecape, Flabbergasted, sois fuente de inspiración para mí. Un@, entra en un blog una tarde cualquiera y se encuentra en medio de una batalla histórica-lúdica muy entretenida. En mi condición de mera espectadora estoy tentada a hacer apuestas, a ver quién da antes y quién es capaz de desviar el golpe....Encantada. Besurris a todos

noviembre 13, 2005 4:02 p. m.  
Anonymous Aitor said...

Da gusto leerte, e instruirse con us textos. Un beso

noviembre 13, 2005 6:19 p. m.  
Anonymous Trini said...

Qué mujer tan atormentada, he leído su historia y se me ha encogido el corazón. Pobre Reina Urraca que desgraciada.

Un abrazo, Leo.
PD: Sí, lo dejaste en Blogia. En cuanto a si me pasa o no me pasa, no lo sé, pero a veces asi me siento.

Besos

noviembre 13, 2005 7:34 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Andrea recol - Tranquila, aquí no va a pegarse nadie, como tú bien dices es una batalla histórico-lúdica.

Aitor - Gracias, me alegro que te guste.

Trini - Bueno, ella tampoco era una persona pacífica y si no vete a leer el post de Caboblanco.
Comprendo que a veces te sientas así, eso nos pasa a muchas.

noviembre 13, 2005 7:50 p. m.  
Blogger incondicional said...

Este comentario es para las tres personas que hacen que la historia sea divertida, amena, interesante, etc, me refiero a tí Leodegundia, Caboblanco y Turulato: los dos primeros con su exposición y el tercero con sus comentarios, creais adicción a la historia, cosa que en mi caso nunca consiguieron mis profesores.
Gracias, sois un lujo.
Para mí formais el primer triunvirato de la blogosfera.
Como soy tan vaga para escribir, copiaré y pegaré el comentario en vuestros blogs.
Tres besos :-)

noviembre 13, 2005 7:56 p. m.  
Blogger Ogigia said...

¡¡¡¡¡¡Me encantaaaaaaaaaaaaa como lo has contado!!!!!!! Un beso

noviembre 13, 2005 8:51 p. m.  
Anonymous Darilea said...

Me estoy volviendo adicta
a leeros.
Digo leeros por que es inevitable leer los comentarios Leo de Cabo y Turulato.
Un besito.

noviembre 13, 2005 10:17 p. m.  
Anonymous diego said...

Dios, frente a los peces gordos de la historia que son Leo y Caboblanco y el comentario siempre atinado de Turulato, no queda más que sentarse y escuchar y aprender porque abrir la boca para despejar las dudas de acerca de mi ignorancia no es lo adecuado. jajaja. Un saludo Leo!

noviembre 13, 2005 10:28 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

Un post muy interesante.. ya q nos demuestra q en toda historia hay dos puntos de vista y q no se debe juzgar ni opinar sin conocer los dos.. besos grandes

noviembre 14, 2005 2:10 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Incondicional - Me alegra saber que ahora la historia te parece divertida y te agradezco tus amables palabras tanto para mi como para Caboblanco y Turulato.

Ogigiga - Gracias, me alegra que te guste.

Darilea - Bueno, esta adicción no creo que sea mala y espero que siga pareciéndote entretenida.

Diego - Cuando tengas dudas, pregunta que si puedo te las aclararé.

Natalia - Si, siempre hay que procurar tener en cuenta todos los puntos de vista.

noviembre 14, 2005 5:46 a. m.  
Anonymous Silente said...

Hola Leo! Tiempo sin visitar tu espacio! Cada vez que entro, quedo mas "Encarretado" con tus historias...
Que buena Maja Ilustrada, vamos!
:)
Un beso...

noviembre 14, 2005 6:51 a. m.  
Anonymous nairoa said...

Si toy si toy pero he estado demasiado atareada con el curro, prometo ser mas constante jejejejeje aunque ya sabes por lo que decia mi signo que no es mi mayor virtud¡¡¡¡¡
Besazos Leo.
Nairoa

noviembre 14, 2005 9:22 a. m.  
Blogger Cris said...

¡Qué recuerdos del colegio! Mi madre era mi profesora de historia en el cole y guardo un recuerdo entrañable de sus lecciones de todos los personajes importantes de la historia de España, siempre estaba esperando que llegase la hora de su clase, me encantaba. Y no he olvidado lo que aprendí con ella. Por eso me gusta visitarte, Leo, porque muchas de las cosas que escribes las disfruto el doble, unas porque las recuerdo y otras porque las amplío a lo que ya sabía... Como en este caso.
Un besito!

noviembre 14, 2005 1:18 p. m.  
Anonymous brisaenlanoche said...

Qué piques veo por aquí, uffff...

Sigues sorprendiéndome con tu forma de contar la historia... Y los dimes y dirites que circulaban por aquella época, ¿están recogidos en los libros de historia? ¿O se alude a que son rumores? Me refiero a lo que comentas respecto de Urraca y su marido.

Un abrazo.

noviembre 14, 2005 1:59 p. m.  
Blogger aprendiz_ said...

Uau que forma de escribir !!
Me encanta tu último Post, me gusta como narras la historia, las palabras que utilizas y el sentido que le das.

Enorabuena !!! Sigue así !!

noviembre 14, 2005 3:52 p. m.  
Blogger Grial said...

Yo como Marian estoy perdida :s
Así que me limito a leeros y a aprender de los muchos datos que aportaís en vuestro interesantes post.
Un beso :)
Pd. Y en vuestras comment-tertulias ;)
Es un placer leeros a los tres.

noviembre 14, 2005 6:22 p. m.  
Anonymous white said...

Muy interesante, jamás envidié ser reina, o rey y la historia me va dando la razón, jamás cambiaría mi vida por la de ellos, prefiero mi libertad a su riqueza.
Besos

noviembre 14, 2005 7:01 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Silente - Es cierto, ya creía que habías cerrado el blog. Me alegro que te guste.

Nairoa - No importa, el caso es que estés bien y me alegra volver a verte por aquí.

Cris - Pues con una madre profesora de Historia, seguro que sabes un montón, así que no dudes en aportar datos.

Brisaenlanoche - Si, pero son piques amistosos, como en toda buena tertulia entre amigos.
Todo está en los libros aunque algunas cosas las dan como rumores, no todo puede asegurarse.

Aprendiz - Me alegra que te guste y espero que te encuentres cómoda en mis tertulias.

Grial - En todas las reuniones se aprende algo porque cada uno va aportando los datos que conoce.

White - Yo tampoco. no eran vidas ni fáciles ni cómodas.

noviembre 14, 2005 7:35 p. m.  
Blogger muralla said...

Un placer y un lujo leeros...
Bicos. Muralla.

noviembre 14, 2005 10:54 p. m.  
Blogger melytta said...

Leo, tus post me dejan sin saber que decirte. Son muy buenos, documentados y narrados con una sencillez que invitan a seguirte leyendo.

Y te vas de aquí sabiendo más antes de haber entrado.

En fin, enganchas.

Besos.

noviembre 14, 2005 11:17 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Muralla - Me agrada saberlo.

Melytta- Encantada de que te gusten.
Por cierto ¿qué pasa con tu blog que hace días que no puedo entrar en él.?

noviembre 15, 2005 7:06 a. m.  
Blogger Mardolo said...

Muy ingeniso ese cruce de post con las dos visiones de la historia.
Y Urraca, como tantas otras, resulta un personaje, de lo más interesante.

noviembre 15, 2005 1:29 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Mardolo - Por lo menos para mi fue una experiencia muy grata, trabajar con Caboblanco es un honor.
Casi todos los personajes de la historia lo son.

noviembre 15, 2005 8:53 p. m.  
Anonymous carlos said...

Leo estas historias de las reinas y demás familia de la realeza alguna smuy tristes, no como en los cuentos de "hadas" parece que sufren más de lo que aparentan, había tanto en juego que uno no se lo imaginaba. Uff!! después de tanto batallar para dejar mi rastro al fin pude hacerlo jejeje

un abrazo!!

noviembre 17, 2005 8:16 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

aCarlos - En la realidad, pertenecer a la realeza, sobre todo en aquellos tiempos no era muy gratificante, no todas las historias terminaban bien.

noviembre 17, 2005 10:35 p. m.  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home