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jueves, abril 28, 2005

Una palabra amable

Hoy el tema será la poesía pues con ella se pueden expresar sentimientos profundos y muy variados. Cada persona cuando lee poesía siempre encuentra alguna que tiene un significado especial y que le cuadra como anillo al dedo para reflejar un momento determinado de su vida.
Eso es lo que me pasó a mi cuando leyendo a Juana de Ibarbourou encontré una poesía que reflejó un momento de mi infancia. Para que podáis comprenderlo os explicaré que éramos tres hermanas que nos llevábamos muy poco tiempo, yo era la mas pequeña de las tres. Vivíamos en un pueblo y mi madre nos llevaba a todas partes con ella e inevitablemente se encontraba con sus amigas y como siempre sucede en estos casos, estas procuraban hacer comentarios agradables sobre sus hijas sin darse cuenta que sería mejor algunas veces que midieran mas sus palabras, o al menos en mi caso pues sin variación ninguna el comentario solía ser este: "Hola, ¿así que estas son tus tres nenas?, y dirigiéndose a mi hermana mayor le decían, "ya se que eres muy inteligente", volviéndose a la segunda le comentaban "tu que guapa eres, vaya ojos que tienes" y al final por no perder el orden me miraban y decían "Ah, tu eres la tercera". Si, era la tercera, ni inteligente ni guapa ni ninguna otra cosa agradable, solo la tercera. No creáis que esto me hacía sentir rencor por mis hermanas, no, siempre las quise y admiré mucho, pero en mi corazoncito de niña siempre quedó aquel comentario tan frecuente "ah, tu eres la tercera" y por eso cuando leí la poesía de "La higuera" me sintí identificada con ella y desde entonces la tengo catalogada como la poesía amable. La reproduzco a continuación por si alguno no la habéis leido.
LA HIGUERA
Porque es áspera y fea;
Porque todas sus ramas son grises,
Yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos:
Ciruelos redondos, limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se visten
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado
digo, procurando hacer dulce y alegre mi acento:
Es la higuera el mas bello
de los árboles todos del huerto.
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡que dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
hoy a mí me dijeron hermosa.

12 Comments:

Anonymous Keizy said...

Hola Leo! es muy bonita la poesia, y si, es verdad, muchas veces todos tenemos esa sensación de que a nuestro alrededor todos los arboles son mas bonitos pero esa es solo belleza exterior. Ser guapo, ser inteligente, son cosas buenas que todos queremos pero no las unicas. Hay otros valores que hacen a las personas especiales y para que alguien te quiera no necesitas ser guapo ni demasiado listo solo dar lo mejor de ti y que la otra persona tb se sienta un arbol bonito a tu lado.

abril 28, 2005 11:47 a. m.  
Anonymous mark66 said...

HOla, Leo! Acabo de visitar tu blog. Me gusta mucho. Lo que escribes, el diseño...
La poesía está muy bien, pero mucho más tu post.
Yo también era el tercero, pero aún tenía a mi hermana pequeña detrás, es decir, que había un cuarto.
Comprendo como te sentías en aquél momento, pero bueno, a estas alturas ya sabes que la realidad no es así. Simplemente se esforzaban esas personas por quedar bien con tu madre, y al final se les agotaban las ideas, jajaja, eso es todo. Probablemente ni se fijaban bien, y solo pretendían ser amables. A tí te tendrían que haber dicho: Uy, esta chiquilla lleva lo de las dos, guapa e inteligente a la vez. ;o)

abril 29, 2005 7:21 a. m.  
Blogger marrakech said...

Siempre me gustó "la higuera" de la Ibarbouru, también me gustaste siempre tu. Y si resulta que eres áspera y fea como ella, tus gajos ni son retorcidos ni tristes, tu alma es bella, bellísima y yo al pasar a tu lado siempre diré en un susurro que te llege... Es Leodegundia la dama más bella del huerto en la red de Blogger.

octubre 19, 2005 12:41 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Marrakech - Este comentario lo guardaré en mi corazón, tu si que entiendes de sentimientos. Nunca nadie me dijo algo tan hermoso.
Un beso, amigo.

octubre 28, 2005 11:36 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

Bonito post, no lo había leído, aunque había pasado por encima de el, creo que tu autoestima, desde entonces la dejaste por los suelos y ello te ha acompañado siempre.
He vuelto a leer a marrakech, persona fallecida cuando yo me iniciaba en este mundillo de las bitácoras.
Claro que también he leído entradas tuyas antiguas, una de ellas que ahora recuerdo es
"Buscando en mi memoria", me lo pasé en grande leyendo este artículo.
Un abrazo.

abril 26, 2010 8:58 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Unjubilado - :-) No me esperaba este comentario cinco años después de la publicación del artículo.
Mi autoestima ya no está por los suelos desde hace mucho tiempo, pero el recuerdo de la niñez todavía perdura.
Me alegra que te lo hayas pasado en grande leyendo "Buscando en mi memoria", lo que conté es totalmente cierto y cuando me acuerdo de ello todavía, a pesar de los muchos años transcurridos, lo recuerdo con toda claridad, supongo que será por el miedo que pasé.

abril 27, 2010 5:45 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Era su propia imagen; vio que no era un ave desgarbada, torpe y de color negruzco, fea y repelente, sino un cisne como aquéllos.
¡Qué importa haber nacido en un corral de patos, cuando se ha salido de un huevo de cisne!
Entonces recordó con gozo todas las penalidades y privaciones pasadas; sólo ahora comprendía su felicidad, ante la magnificencia que lo rodeaba.
Los cisnes mayores describían círculos a su alrededor, acariciándolo con el pico.
Presentáronse luego en el jardín varios niños, que echaron al agua pan y grano, y el más pequeño gritó:
- ¡Hay uno nuevo!
Y sus compañeros, alborozados, exclamaron también, haciéndole coro:
- ¡Sí, ha venido uno nuevo!
Y todo fueron aplausos, y bailes, y brincos; y corriendo luego al encuentro de sus padres, volvieron a poco con pan y bollos, que echaron al agua, mientras exclamaban:
- El nuevo es el más bonito; ¡tan joven y precioso! -. Y los cisnes mayores se inclinaron ante él.
Pero él se sentía avergonzado, y ocultó la cabeza bajo el ala; no sabía qué hacer, ¡era tan feliz!, pero ni pizca de orgulloso. Recordaba las vejaciones y persecuciones de que había sido objeto, y he aquí que ahora decían que era la más hermosa entre las aves hermosas del mundo. Hasta las lilas bajaron sus ramas a su encuentro, y el sol brilló, tibio y suave. Crujieron entonces sus plumas, irguióse su esbelto cuello y, rebosante el corazón, exclamó:
- ¡Cómo podía soñar tanta felicidad, cuando no era más que un patito feo!.


Hans Christian Andersen

julio 21, 2013 10:50 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - En los cuentos el final suele ser hermoso y agradable, en la vida real el que nace pato muere pato.
Eso no quita para que te agradezca el que te hayas molestado en ofrecernos ese fragmento del cuento de Andersen.

julio 21, 2013 12:25 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Pero es que el cisne no había nacido pato, sino que los patos no sabían apreciar su belleza por ser distinto a ellos.

julio 21, 2013 1:04 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - Mujer, lo de nacer pato significaba nacer feo y por lo tanto se moría feo.

julio 21, 2013 5:25 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

¿Y tú que sabes si no estabas allí?

julio 22, 2013 4:09 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - ¿En donde no estaba? ¿Entre los patos o debajo de la higuera?

julio 22, 2013 5:14 p. m.  

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